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Viernes, 13 Abril 2012 10:11

Reseña histórica de los estudios de Ingeniería Civil en Cuba

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Durante la dominación española en Cuba,  que se extendió hasta finales del siglo XIX,  no fue posible  realizar  estudios  técnico-profesionales de nivel superior a pesar de la existencia de la Universidad de La Habana que había sido fundada en 1728.

El nivel de técnico medio era el más elevado a que podía aspirarse en esta esfera del conocimiento. El cubano que quisiera estudiar Ingeniería en aquel entonces tenía que hacerlo en el extranjero debiendo enfrentar su alto costo económico. Los que tenían el interés y materialmente podían conseguir su deseo, estudiaron fundamentalmente en España y en los Estados Unidos de Norteamérica.

A pesar de ello durante la segunda mitad del siglo XIX se realizaron algunos intentos que hubieron de fracasar. Fue uno de ellos en Julio de 1894, año en el que los graduados de la Escuela Profesional de La Habana desarrollaron la idea de crear una Escuela de Ingenieros y Arquitectos, ampliando el plan de estudio de la Escuela de Ciencias de la Universidad de la Habana. Este intento fracasó debido a posiciones subjetivas, factores de carácter político y oposición de los Ingenieros graduados en España, que querían evitar a toda costa la pérdida de la hegemonía que disfrutaban en el ejercicio de la profesión, así como también, por la Guerra de Independencia iniciada, quedando de este modo irrealizada una provechosa iniciativa para el país.

Un nuevo intento fue efectuado en Abril de 1898, poco antes de concluir la Guerra de Independencia en Cuba. El Gobierno español de entonces se  planteó la necesidad de una reforma de la enseñanza y pidió a los interesados que hicieran proposiciones para tales reformas; pero la junta de profesores de la Escuela Profesional ya no confiaba en las reformas que pudieran hacerse por España y como resultaba evidente la derrota de la Metrópoli, los profesores no hicieron mucho caso a este llamamiento, pues las proposiciones que realizaron no variaban en lo fundamental el régimen que tenía la escuela.

Al producirse la intervención norteamericana, la que frustró la independencia de Cuba, la situación de la instrucción pública era deplorable, no sólo por la falta de instalaciones y de instituciones de enseñanza, sino también por el contenido y la pobre calidad de la misma.

Por esta razón el Gobierno Interventor determinó reorganizar la enseñanza a todos los niveles. La transformación de la enseñanza superior fue conferida al Dr. Enrique José Varona, quién con pleno conocimiento de las necesidades del país acometió la reforma de los Planes de Estudio de las universidades, lo cual dio lugar a que en la Universidad se crearan nuevas carreras que eran imprescindibles para el momento.

La enseñanza de la Ingeniería Civil en Cuba comenzó en el año 1900 a partir de la Orden Militar No.266, de fecha 30 de Junio de ese propio año,  establecida por el Gobierno Interventor norteamericano. “El Plan Varona” reorganizó la enseñanza en la Universidad de La Habana y entre otras medidas, formando  parte de la Facultad de Letras y Ciencias, creó  la Escuela de Ingenieros, Electricistas y Arquitectos, dando comienzo de esta forma a la enseñanza de la Ingeniería Civil dentro de dicha Facultad en esa fecha.

Se le asignó  a la nueva escuela como ubicación provisional, el local que hasta ese momento ocupaba la antigua Escuela Profesional de La Habana, que quedaba suprimida explícitamente por la referida Orden Militar No.266. Este local, que fue ocupado desde el 1ro. de octubre de 1900, estaba situado en el ex convento de San Agustín, en la calle Cuba entre Amargura y Teniente Rey. Desde esa misma fecha se comenzaron a estudiar las carreras universitarias de Ingeniero Civil, de Ingeniero Electricista, de Arquitectura y un curso agregado de Maestro de Obras. En sus inicios el Plan de Estudios de Ingeniería Civil se diseñó tomando en consideración  los planes de universidades de los Estados Unidos y Europa, en particular de España.

Entre los años 1900 y 1925 se aprecia la necesidad de asegurar la elevación del nivel de conocimientos del profesorado en el Ciclo de las  Ciencias Básicas, situación agudizada por la escasez entonces de profesionales calificados en el país;  la que no permitía mantener un conveniente nivel académico en las asignaturas de dicho ciclo en otros centros. Estos factores incidieron de manera considerable en la decisión de  concentrar estos estudios en la Universidad de La Habana y dentro de ella, incluso, en la escuela matriz, como ocurrió con la de Ciencias, durante muchos años. De esta manera se lograba un salto cualitativo de la enseñanza técnica profesional de la rama de la construcción.

Cuando se crea la Escuela de Ingenieros se suprime la Escuela Profesional, por lo que la enseñanza técnica quedaba perfectamente vertebrada, pasando toda la responsabilidad del nivel medio a la Escuela de Artes y Oficios. Para poder implantar esa nueva organización, Varona realizó ciertas concesiones a profesores, alumnos y graduados de la Escuela Profesional, estableciéndose para entonces que los alumnos que estuvieran matriculados en la Escuela.

Profesional podrían continuar sus estudios en la nueva escuela universitaria, donde se le admitiría sin previo examen ni presentación de título, tomándoseles además en cuenta las asignaturas aprobadas en la Escuela Profesional. De igual modo a los que tenían el título de Maestros de Obra se les permitía ingresar en la Escuela de Ingenieros, Electricistas y Arquitectos, convalidándoles las asignaturas que fueran oportunas para obtener el título universitario.

El 4 de julio de 1925 en la Gaceta Oficial se publica el cambio de nombre de la Escuela de Ingenieros, Electricistas y Arquitectos por el de Escuela de Ingenieros y Arquitectos continuando adscripta a la Facultad de Letras y Ciencias de la Universidad de La Habana.

Un nuevo Plan de Estudio de la carrera de Ingeniero Civil se comienza a aplicar en 1925, el cual representa un notable paso de avance en comparación con el que existía, especialmente en las materias básicas. Las asignaturas de las ciencias básicas se mantuvieron similares a las del Plan de Estudio anterior, aunque algunas se ajustaron a los requerimientos de la Carrera. Se ampliaron asignaturas y se introdujeron otras. Puede decirse sin lugar a dudas que con las transformaciones realizadas en ese entonces,  ya la enseñanza de la Ingeniería Civil en Cuba se situaba en un buen nivel  en nuestra región geográfica.

La enseñanza práctica antes ignorada o con escasas posibilidades de realización, sólo brindaba nociones insuficientes para la formación de un Ingeniero apto, situación que se vio mejorada luego con la creación de laboratorios donde no existían, y el mejoramiento de los ya creados.

Este nuevo Plan de Estudio implementado a partir del curso 1925 - 1926 se aplicó sin transformaciones hasta el curso 1929-1930 en que se cerró la Universidad de La Habana única existente en todo el país. Al reiniciarse las clases en Enero de 1934 (curso 1933-1934) y durante el curso 1934-1935 se introdujeron algunas modificaciones, sobre todo en la extensión de los cursos, que dejaron de cumplir el requisito de los 120 días lectivos que establecían los estatutos,  en aras de ganar el tiempo "perdido" durante los años que estuvo la universidad paralizada.

El curso 1936-1937 comienza con la Ley Docente de 1937 que restituía la autonomía de la Universidad de La Habana y creaba una comisión Profesional Universitaria para reorganizarla, estructurarla y elaborar nuevos estatutos. La nueva Ley ponía el gobierno de la Universidad exclusivamente en manos de los profesores y excluía del mismo a estudiantes y graduados. Reconocía además el derecho a matrícula gratis hasta un 20% del total de la matrícula, inferior a lo que se tenía en 1935.

Entre las modificaciones sustanciales que se establecían en los Estatutos en relación con la organización de la Universidad,  estaba la creación de doce Facultades en vez de las pocas que hasta el momento existían. Entre las nuevas Facultades creadas estaba la de Ingeniería y Arquitectura que tenían a su cargo la Escuela de Ingeniería y Arquitectura para continuar la enseñanza de las mismas carreras que desde 1900 se habían creado, entre estas la de Ingeniería Civil.

El nuevo Plan de Estudios en comparación con el de 1925 se mantiene aproximadamente igual, solo algunos cambios de nombre de las asignaturas de Ciencias Básicas aunque se añade un curso de Química Orgánica. Este Plan, como los anteriores, tiene el mismo defecto de concentrar la enseñanza de las Ciencias Básicas en los dos primeros años sin acercar al Ingeniero a su profesión, de quince asignaturas en primero y segundo años, once fueron de Ciencias Básicas.

En Diciembre de 1942 se publican en la Gaceta Oficial los nuevos Estatutos que constituyen una revisión de los de 1937. Entre las modificaciones que se introducen está la separación de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura en dos nuevas escuelas independientes: La Escuela de Ingeniería y la Escuela de Arquitectura con lo que se abre una nueva etapa en la enseñanza de la Ingeniería en Cuba y en especial para la enseñanza de la especialidad. Estos nuevos Estatutos se ponen en práctica a partir del 4 de enero de 1943, en que comienza un nuevo curso académico en el mismo edificio que desde 1927 ocupaba la Escuela de Ingeniería y Arquitectura.

Por otra parte, a  partir de 1946 el Gobierno, de acuerdo con lo establecido por la constitución del 1940, comienza un intenso trabajo de creación de universidades privadas, así como la fundación de dos nuevas universidades oficiales, la Universidad de Oriente en Santiago de Cuba en el año 1949  y la Universidad Central de las Villas,  en Santa Clara en el 1952.

La creación de un gran grupo de universidades privadas durante este período previo al triunfo revolucionario el 1ro de Enero de 1959,  estaba encaminado a contrarrestar la gran influencia que tenían las tres universidades oficiales, principalmente la Universidad de La Habana en el plano político nacional.

Al cerrar las universidades oficiales de La Habana, Oriente y Las Villas a finales de 1956, existían solo cinco Centros de Educación Superior en el país. Por esto a partir de 1957 se aceleró la táctica del gobierno de promover nuevos Centros de Enseñanza Superior, en su afán por demostrar que a pesar de que las tres universidades más importantes habían auto clausurado sus cursos, existían otros lugares donde estudiar.

El triunfo revolucionario del 1ro de Enero de 1959 significó la supervivencia de las universidades antes citadas (de La Habana, de Oriente y de Las Villas) y representó la seguridad para ellas de iniciar una nueva y fecunda etapa dentro de la cultura e historia nacional.

Con el triunfo de la Revolución se crean las condiciones para iniciar una verdadera reforma universitaria. Se comienza con la Ley No.11 dictada el 11 de enero de 1959 en la que el Gobierno Revolucionario declaró extinguidas todas las universidades  privadas creadas por la dictadura Batistiana y ratificaba como únicas las tres universidades oficiales del país: las de La Habana, Las Villas y Oriente. La ley también declaró nulo todos los cursos universitarios posteriores al 30 de noviembre de 1956.

Las universidades cubanas abren sus puertas en 1959 con un sistema de Educación Superior inadecuado para lograr el rápido desarrollo económico, político y social del país; para lo cual se elaboraron nuevos Planes de Estudio en las diferentes carreras, los que se iniciarían a partir del curso 1959-1960. Estos planes no fueron aplicados a largo plazo como consecuencia de los sucesos que se desarrollaron en esos primeros años del triunfo revolucionario.

Ya en 1960 se disponía de un nuevo Plan de Estudio para la Carrera de Ingeniería Civil,  carrera que aun se estudiaba solo en la Universidad de La Habana. Este Plan, que comenzó a aplicarse en esa fecha, contemplaba tres especialidades en el último año de la carrera, y seguía el criterio de identificar al alumno con su carrera desde el primer año de la misma y la posibilidad de incorporar al estudiante a la producción, con una capacidad técnica más alta desde las primeras etapas de su aprendizaje. Es así que se introdujeron desde primer año: Dibujo, Geología y Topografía, tratándose de evitar, en parte, la desorientación vocacional que se había observado entre los alumnos que, matriculando una carrera de Ingeniería, pasaban dos años prácticamente separados de su perfil en los Planes de Estudio precedentes, en los que se concentraban los estudios básicos de Matemática, Física y Química, la mayor parte del tiempo en aulas de la Facultad de Ciencias, y entrando a las aulas de Ingeniería a partir del 3er. año.

En el propio año 1960 el Comandante en Jefe Fidel Castro anunció el propósito de construir una  Ciudad Universitaria para el estudio de las Ciencias Técnicas. Inmediatamente se iniciaron los trabajos para proyectar y construir la obra que representaría un monumento a la memoria de José Antonio Echeverría. El proyecto y ejecución de la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría (CUJAE) devino en una tarea de choque para los profesores y alumnos de la Universidad. Fue un proyecto muy ambicioso que se construiría en las inmediaciones del entonces Central Azucarero “Toledo”, hoy "Manuel Martínez Prieto" en el municipio de Marianao. El proyecto avanzó rápidamente y el 13 de marzo de 1961 se inauguran oficialmente las primeras obras.

La Facultad de Ingeniería y también la de Arquitectura se habían distinguido durante todo este período por un esfuerzo consciente  orientado a consolidar las medidas propuestas por la Revolución, tanto en lo relativo a la enseñanza como al resto del ámbito nacional. En reconocimiento a esta labor desarrollada por ambas Facultades nace, por acuerdo de la Junta Superior de Gobierno de la Universidad de La Habana, en noviembre de 1961, la Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana. En la nueva Facultad de Tecnología los estudios que existían en ambas facultades se organizaron por escuelas.

De este modo se iniciaba una nueva etapa de los estudios superiores tecnológicos en Cuba dirigida a satisfacer las necesidades de formación de ingenieros, con la calidad técnica y revolucionaria, que demandaba el desarrollo del país y la responsabilidad de construir una nueva sociedad.

La organización que se le dio a la Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana en noviembre de 1961 fue ratificada por la Ley de Reforma Universitaria promulgada el 10 de enero de 1962. De acuerdo con lo establecido en dicha Ley, en la Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana se cursaría; además de la carrera de Ingeniería Civil, las carreras de: Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Química, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica y Arquitectura.

En 1962 queda así concebido el nuevo Plan de Estudio para la carrera de Ingeniería Civil, muy similar al concebido en 1960, con las ligeras modificaciones que aconsejaba la experiencia de su aplicación.

Al inaugurase la CUJAE el 2 de diciembre de 1964 por el Comandante en Jefe,  Fidel Castro Ruz, la Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana fue trasladada a la nueva Ciudad Universitaria para comenzar allí el nuevo curso, en octubre de 1965, y ya desde un año antes, los estudiantes y profesores de la carrera de Arquitectura, se encontraban instalados en la CUJAE.

El nuevo Plan de Estudio de esta carrera fue evolucionando de acuerdo con lo establecido por la Reforma Universitaria, que en realidad no se mantuvo estática, pues desde que fue establecida en 1962 fue transformando su estructura, en correspondencia con las necesidades contextuales o técnico-económicas de las distintas regiones del país, que de acuerdo con el proceso revolucionario se iban estableciendo para adecuarlas a las transformaciones sociales que se iban experimentando nacionalmente.

Al concebirse este Plan de Estudio se procuró que desde el primer año el alumno se identificara con elementos de su carrera mediante asignaturas representativas de la profesión introducidas.

Sin embargo, la falta de profesores, la falta de orientación vocacional de los alumnos que se matriculaban sin conocer sobre su futuro perfil profesional, originaba frecuentes cambios de carrera y el fracaso docente masivo en el primer año, obligaron a cambiar esta concepción y se decidió conformar los Planes de Estudio de Ingeniería con un primer año común para todas sus carreras, diferenciándolos a partir del segundo año. El primer año quedaba así formado por asignaturas de Ciencias Básicas que se impartían en las aulas de la Facultad de Tecnología. Esto facilitaba la formación de grupos y la utilización de los profesores de las materias de Ciencias Básicas.

Hasta finales de la década del 60 el Plan de Estudio del Ingeniero Civil se mantuvo en forma similar a lo establecido por la Reforma, pero al introducirse oficialmente en la práctica el principio pedagógico Martiano y Marxista-Leninista  del  estudio-trabajo, que conduciría a la universalización de la universidad,   se tuvo que realizar ajustes en el mismo. Por tal razón se decide iniciar  en la Universidad de Oriente en 1968, y posteriormente en Noviembre de 1970 en la Universidad Central de Las Villas, los estudios de la carrera de Ingeniería Civil contando con el incondicional y total apoyo del claustro de profesores de la CUJAE,  del MICONS, la dirección del PCC y del Gobierno Provincial en dichos territorios.

En el curso 1971-1972, hubo necesidad de realizar nuevos ajustes al Plan de Estudios vigente. Se modificó la organización académica de semestres a bloques trimestrales, para poder dedicar tiempo al trabajo que no coincidiera necesariamente con la impartición de la docencia (en sesión contraria) y se redujo aproximadamente en un 20% el tiempo asignado a las clases de las distintas asignaturas. La aplicación simultánea de este cambio, originó que se establecieran planes de transición que en cada curso presentaban una estructura diferente para cada año de la carrera, e implicó que en la práctica la duración de los Planes de Estudio se extendiera a un poco más de cinco años para los alumnos que al aplicarse la medida estaban cursando los primeros años de las carreras, estableciéndose el Trabajo de Diploma como ejercicio de culminación de estudios de este profesional.

Este Plan de Estudio no era compatible en el ámbito nacional, ya que se había desarrollado ajustándose a las necesidades y  posibilidades de cada Centro de Educación Superior,  lo que dio lugar a que el Ministerio de Educación hiciera un primer  intento de racionalización y unificación, poniendo en vigor a través  de la Resolución  512/74 para el curso 1974-1975 planes de estudio elaborados ya por  Comisiones Nacionales de Planes y Programas de la Educación Superior.

En el propio curso de 1975-1976 se dictó la Resolución Ministerial 825/75, que estableció oficialmente Planes de Estudios y Programas unificados para todo el país para la carrera y las especialidades de la Facultad, aplicables tanto a alumnos de nuevo ingreso en ese curso, como a los que habían cursado el primer año en el curso anterior bajo la Resolución 512/74.

El nuevo Plan de Estudio para la carrera de Ingeniería Civil, tanto para la Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana, radicada en la Ciudad Universitaria “José Antonio Echevarria”, CUJAE, como para las del resto de las universidades que impartían la carrera (Facultad de Construcción de las Universidades de Oriente, Las Villas y de Camaguey, que había comenzado a impartir la carrera en el 1974), comprendía ahora seis años, organizados por semestres de dieciocho semanas lectivas, con un máximo de 20,5 horas semanales y con los dos primeros años comunes para todas las ingenierías.

La propia Resolución 825/74 establecía que se debía continuar en la búsqueda de nuevos Planes de Estudio cada vez más ajustados a las necesidades perspectivas de nuestro desarrollo socioeconómico.

En el curso de 1973 a 1974 ya se estudiaban en la Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana las carreras de: Ingeniería Civil, que desde 1968 había fundido en una sola las especialidades Vial y Estructuras según lo establecía la Reforma, y la carrera de Ingeniería Hidráulica, creada en 1968 a partir de la especialidad de Hidráulica de la carrera de Ingeniería Civil, para poder atender de modo efectivo el desarrollo Hidráulico del país, decidiéndose que quedara adscripta a la propia Escuela de Ingeniería Civil.

La creación del Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echeverría”, ISPJAE, en 1976 como Universidad Politécnica independiente, es consecuencia natural del desarrollo alcanzado por la enseñanza e investigación en el campo de las ciencias técnicas en Cuba, en particular en la Ciudad de La Habana. El ISPJAE es legítimo heredero de aquella primera Escuela de Ingenieros, Electricistas y Arquitectos fundada en 1900, cuyas sucesivas transformaciones y desarrollo han culminado en la mayor y más prestigiosa institución de estudios superiores e investigación del país en el campo de la tecnología. La ley No. 1307 de 29 de agosto de 1976, que estableció el perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación,  creó el ISPJAE, inaugurándose  con un acto oficial el día 31 de agosto celebrado en el Anfiteatro de la CUJAE,  en cuyas instalaciones como continuadora de la  Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana, comenzó a desarrollar sus actividades la nueva Universidad en el curso 1976-1977.

Lo anterior, unido al surgimiento de las carreras en otras tres universidades de las ya mencionadas (Universidad de Oriente, la Universidad Central de Las Villas y la Universidad de Camagüey) en 1968, 1970 y 1974 respectivamente, demuestra el esfuerzo del gobierno revolucionario,  ya desde esos años,  en lograr la universalización de los estudios de Ingeniería Civil en todo el país.

La creación del Ministerio de Educación Superior (MES) en julio de 1976 propició la aceleración y ampliación de los estudios de ingeniería, así como  la concepción de un proceso de perfeccionamiento continuo de los Planes de Estudio que dio origen a la elaboración sucesiva de los llamados Planes de Estudio A, B y C.

La concepción del Plan A partía del presupuesto de la previsión de formar especialistas en la enseñanza de pregrado, con el objetivo de cubrir las necesidades de los profesionales que demandaba la sociedad, lo que produjo un aumento considerable de especialidades y del número de perfiles terminales.

Este Plan se desarrolló en cinco años con un total  de horas  lectivas entre  4 300 y 4 800, e implicó cambios profundos en la organización y planificación del proceso docente. Desde el punto de vista laboral se introdujeron dos tipos de prácticas: las de familiarización, correspondientes a los alumnos de primero y segundo años con una duración de cuatro semanas, y las prácticas de producción para tercero y cuarto años, con duración de seis y ocho semanas respectivamente. La culminación de los estudios se efectuaba a través de la discusión y aprobación de un Trabajo de Diploma. Una parte de los Planes A fue  aprobada  en  Julio de 1977 y aplicada a partir del curso 1977-1978, mientras el resto fue aprobado en julio de 1978, aplicándolos a partir del curso 1978-1979.

Los perfiles terminales aprobados en los Planes A para la carrera de Ingeniería Civil ofrecía como Título el de  Ingeniero Civil en una de las siguientes Especialidades: Vías de Comunicación. (Especialización: Construcciones Portuarias o Carreteras y Aeropuertos) y el de Estructuras.

Como resultado del proceso continuo de perfeccionamiento, el Plan de Estudio A se transformó  en   el   Plan B que   comienza  a  implantarse en  el curso 1982-1983. En el Plan de Estudio B se mantienen estables los aspectos estructurales y normativos del Plan A, tales como: la duración, la adaptación a las condiciones del entorno de entonces, del principio estudio-trabajo y los gráficos del proceso docente. En él se le prestó una mayor atención al modelo del especialista y a su proceso de elaboración, con una participación más activa de los organismos de la producción y los servicios y se produce una optimización y racionalización científica y pedagógica del proceso docente-educativo,  en particular del Plan de Estudio.

Los Planes B modificados surgen en respuesta a la divergencia que existía en la estructura de sus perfiles terminales, para lo cual se propuso la reducción de las especialidades procurando una mejor adaptación al nivel de desarrollo socio económico del país. De estas modificaciones no estuvo exenta la Facultad de Ingeniería Civil del ISPJAE que al comenzar el curso 1986-1987 contaba con las especialidades:

a) Obras Estructurales (Calificación de especialista: Ingeniero Civil)

b) Geofísica (calificación del especialista: Ingeniero Geofísico)

c) Obras de Transporte (Calificación de especialista: Ingeniero Civil)

d) Ingeniero Hidráulico

En la Facultad de Construcciones de la Universidad de Oriente (UO):

a) Obras Estructurales (Calificación de especialista: Ingeniero Civil)

b) Obras de Transporte (Calificación de especialista: Ingeniero Civil)

c) Ingeniero Hidráulico

En la Facultad de Construcciones de la Universidad Central de Las Villas (UCLV):

a) Obras Estructurales (Calificación de especialista: Ingeniero Civil)

En la Facultad de Construcciones de la Universidad de Camagüey (UC):

a) Obras Estructurales (Calificación de especialista: Ingeniero Civil)

La tendencia a reducir el número de especialidades representó una premisa para la elaboración del Plan C, procurándose un regreso al concepto de carrera de perfil amplio. Es una etapa superior en la evolución del Plan de Estudio de Ingeniería que comienza a partir de 1985, sometiendo a crítica el modelo de formación utilizado en los planes A y B, cuyas principales deficiencias se podían centrar en el excesivo grado de especialización, la insuficiente vinculación con la práctica profesional de los egresados, la insuficiente integración horizontal y vertical de los conocimientos y las dificultades surgidas en la ubicación laboral de los mismos a partir de una relativa saturación en determinadas especialidades.

Esto condujo a la realización de un proceso de análisis que reveló que los egresados del Plan B tenían una buena preparación teórica, eran capaces de adaptarse a las condiciones concretas de la producción, tenían buenos resultados en el desarrollo de habilidades prácticas y profesionales y un conocimiento incipiente de la computación. Sin embargo, les faltaba preparación para enfrentar el trabajo independientemente, insuficiente capacidad para el desarrollo e integración de los conocimientos y de las habilidades profesionales, escasa preparación para realizar evaluaciones económicas, no habían desarrollado suficientes hábitos de auto preparación, necesitaban incrementar su habilidad en el manejo de la computación como herramientas de trabajo y tenían poca destreza en el uso de bibliografía en idioma extranjero.

El problema central de la elaboración del nuevo Plan de Estudio C fue lógicamente la identificación de los profesionales a formar. La formación de un graduado de perfil amplio con sólidos conocimientos básicos, significó prever en el diseño del Plan de Estudios las materias básicas más generales, unidas a las de la profesión, que asegurasen un alto nivel de preparación, que sirviese de  base a la vez para la versatilidad necesaria en su especialización posterior una vez graduados, o sea, lograr profesionales aptos con base amplia, habilitados para participar consecuentemente en el desarrollo científico-técnico y cultural. Una vez culminados los estudios de pregrado el profesional  así formado debía ser capaz de resolver los problemas más generales y frecuentes que se presentan en el ejercicio de su profesión, tanto para la producción como para los servicios, con una actuación independientemente, creadora y activa.

El Plan de Estudios C comenzó a aplicarse en el curso 1990 -1991, reduciéndose el número de disciplinas, vinculando a los estudiantes con la carrera desde el primer año, asegurando un carácter sistemático e integrador en la adquisición de los conocimientos, e incrementando el trabajo independientemente del estudiante con un aumento de la carga semanal de docencia directa. Se trata de fomentar la adquisición de habilidades prácticas y profesionales con un mayor nivel de integración de los conocimientos ofrecidos por las asignaturas principales integradoras (API), desarrollando en cada semestre un Proyecto de Curso Integrador acompañado de prácticas laborales, procurando dar respuesta a los problemas profesionales mas frecuentes que enfrenta un Ingeniero Civil, lo que representó un salto cualitativo en la formación de este profesional de la construcción.

Como resultado de todo el proceso de reestructuración de la enseñanza de las Ciencias Técnicas se restauraron todas las especialidades y especializaciones que existieron en el período anterior, quedando menos Carreras, dentro de las cuales se encontraba la de Ingeniería Civil de perfil amplio.

Paralelamente se decide en el 1988 comenzar la impartición  de la carrera en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa (ISMM),  pero debido a situaciones objetivas se decide en el año 1992 trasladarla para el Instituto Técnico de Holguín (ISTH), hoy Universidad de Holguín,  dada la demanda  de formación de este profesional para el desarrollo de la provincia y de esa región del país, contando con el apoyo nuevamente del centro rector de esta profesión en el país (la Facultad de Ingeniería Civil del ISPJAE), de la Facultad de Construcciones de la Universidad del Oriente, así como del MICONS, el Gobierno y el Partido del territorio.

Los resultados obtenidos con la aplicación del Plan C, aunque con algunas insuficiencias, fueron en general satisfactorios,  alcanzándose la mayoría de los objetivos propuestos. No obstante, debido a la poca flexibilidad con que fue concebido y a la misma dialéctica que asegura su perfeccionamiento sistemático para adaptarlo a la circunstancia de cada momento, se pone en práctica durante el Curso 1999-2000 el denominado Plan C Perfeccionado (o Plan C’).

Los rasgos fundamentales de este perfeccionamiento se resumen en: introducción de dos asignaturas Optativas, disminución de las horas semanales de docencia directa, incremento de las horas de trabajo individual del estudiante, cambios para reforzar la formación empresarial (incluyendo temas de contabilidad, costo, finanzas, dirección integrada de proyecto y otros), algunas de las cuales se han incluido dentro de las asignaturas principales integradoras, la creación de dos nuevas asignaturas como las Ciencias Empresariales 1 y 2., modificación de algunas API separándose algunos temas de ellas para dar lugar a nuevas asignaturas. Se modifica la Disciplina de Preparación para la Defensa, se incluye entre los objetivos instructivos de varios años lo relacionado con la protección y el impacto ambiental a partir de la influencia que sobre el medio ambiente ejercen las obras de ingeniería, entre otros importantes beneficios. Debe destacarse que en la UCLV se realizaron algunos ajustes adicionales que dieron lugar a un Plan de Estudios C Perfeccionado y Ajustado a las condiciones del territorio que atiende dicha universidad, pero esencialmente similar al vigente en los restantes CES del país.

Finalmente destacar que las carreras de Ingeniería Civil de la Facultad de Ingeniería Civil del ISPJAE y la de la Facultad de Construcciones de la UCLV, alcanzaron la condición de Carreras de Excelencia y Certificada en el 2004 y en el 2005 respectivamente,  al vencer satisfactoriamente el proceso de acreditación de las mismas según el Reglamento de Evaluación y Acreditación de las Carreras Universitarias vigente en el país, proceso en el que siguen inmerso las demás universidades donde se estudia esta carrera en Cuba.

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