Primer resultado científico donde participa el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) espirituano que alcanza propiedad intelectual y aplicación práctica, con patente concedida en Cuba y otros países, incluso del Primer Mundo
Palabras mayores: un equipo multidisciplinario de científicos, liderados por un ingeniero espirituano, logró obtener un resultado con propiedad intelectual y aplicación práctica en la industria, ya patentado en Estados Unidos, Australia, Eurasia y Sudáfrica, entre otras naciones; y en trámite también para semejante reconocimiento en otras naciones del mundo desarrollado y en países de la región.
La historia, larga y enrevesada por su terminología científica, comenzó en el 2002, cuando un grupo de investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de La Habana y de Sancti Spíritus inició un proyecto conjunto donde se integraban la biología molecular y el desarrollo tecnológico para llegar a la obtención, por vía recombinante, de una enzima de origen vegetal que transforma la sacarosa en fructooligosacáridos (FOS).
Intentar traducir este término resulta ciertamente riesgoso, algo así como un laberinto donde se precisan más que los hilos de Ariadna para encontrar el camino: los FOS son prebióticos y edulcorantes con una demanda creciente en la formulación de alimentos funcionales y nutracéuticos, pero urgidos de procesos sencillos, con altos rendimientos que disminuyan sus costos de producción y amplíen sus aplicaciones.
“Estamos hablando de un sirope que se produce a partir del azúcar mediante un proceso biotecnológico previo. Obtuvimos primero una enzima en los laboratorios, de la cual se hizo una producción industrial. Imagínate una solución de agua con azúcar a la cual le añades esa enzima que transforma la sacarosa en FOS. Después se lleva a un proceso de purificación y concentración para poder consumirlo por los humanos en alimentos funcionales o nutracéuticos, con beneficios a la salud”, detalla el ingeniero químico y doctor en Ciencias Enrique Rosendo Pérez Cruz.