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Viernes, 04 Marzo 2011 14:42

Historia

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La Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría instituida el 29 de julio de 1976- enclavado en la histórica Ciudad Universitaria del mismo nombre, ya inaugurada el 2 de diciembre de 1964-es el centro rector de las Ciencias Técnicas en el país y el de mayor matrícula de Cuba en el campo de la tecnología. Aquí se cursan las ingenierías: Civil; Hidráulica; Eléctrica; Telecomunicaciones y Electrónica; Automática; Biomédica; Química; Mecánica; Metalurgia; Industrial; Informática y la carrera de Arquitectura.

La Institución conocida por la voz popular como la Cujae, está integrada por más de cuarenta edificios y abarca un área de 398 000 m2 donde están comprendidos aulas, laboratorios, salas para conferencias, centros de investigaciones, bibliotecas, talleres, almacenes, dormitorios, comedores, cafeterías, oficinas administrativas, teatros, campos deportivos, dispensario médico, Casa de recreación Estudiantil, oficina de correos, departamento de ediciones, imprenta, y todo tipo de instalaciones que coadyuvan a una correcta preparación de los educandos.

Antecedentes

La historia de la Cujae tiene sus antecedentes en la antigua Escuela de Ingenieros, Electricistas y Arquitectos de la Universidad de La Habana, creada el 30 de junio del año 1900, cuando fueron dictadas las Ordenes Militares para tal efecto. En un inicio comenzó en el antiguo convento de San Agustín, hoy Museo de Historia de la Medicina Carlos J. Finlay, para luego pasar a la Colina, adscripta a la Facultad de Ciencias y Letras de ese Centro Universitario, con las carreras de Ingeniería Civil e Ingeniería Eléctrica, sumándose la de Arquitectura, el primero de octubre del mismo año.

Como resultado del movimiento de reformas iniciado en 1923, se da un vuelco significativo a los programas que no se revisaban desde hacía unos veinte años, lo que provocó cambios en los planes de estudios de las tres carreras antes mencionadas. En 1925 se convierte en Escuela de Ingenieros y Arquitectos, continuando dentro de la Facultad de Letras y Ciencias.

Al promulgarse la ley docente de 1937, se crean en La Universidad de La Habana doce Facultades, dentro de ellas aparece la Facultad de Ingeniería y Arquitectura con nuevos programas para Ingeniería Civil, Ingeniería Eléctrica y Arquitectura, los cuales se mantuvieron vigentes con ligeras modificaciones hasta 1960.

En enero de 1943 esta Facultad se divide en dos: la de Ingeniería, donde se continúa estudiando Civil y Eléctrica y la de Arquitectura, con la carrera del mismo nombre.

La incorporación de un amplio movimiento estudiantil al proceso insurreccional de entonces organizado para derrocar al gobierno de turno, provoca el cierre de la Universidad en el año 1956, la que no vuelve a abrirse hasta después del triunfo revolucionario del Primero de Enero de 1959.

La Universidad en la Revolución

Con el triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959, se inicia en Cuba una etapa de transformaciones revolucionarias en el ámbito nacional y entre las primeras estuvieron las educacionales. Así se crean las condiciones para iniciar una verdadera reforma universitaria, sueños hasta entonces de los grandes Maestros cubanos: Varela, Martí, Mella, Varona y de todos los que por años habían luchado y hasta dado su vida por cimentar una Universidad digna.

Un primer paso, democrático y justo, fue formar la Comisión Mixta de Reforma, que integrada por profesores y alumnos, sería la encargada de crear las bases para una verdadera enmienda docente y llevar a cabo el proceso de depuración de todos aquellos que en la Universidad habían mantenido conductas traicioneras y vínculos de compromiso con el régimen dictatorial de Fulgencio Batista. Entre sus primeras medidas estuvieron, la incorporación de dos delegados de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) al Consejo Universitario y otros dos estudiantes a cada claustro de Facultad. Finalmente, el 11 de mayo, ocurre la apertura del primer curso académico revolucionario.

Hay que señalar que este proceso de depuración fue acelerado en las Facultades de Ingeniería y Arquitectura por los estudiantes, quiénes en asambleas masivas y espontáneas, exigieron la expulsión de los catedráticos desafectos y la puesta en convocatoria de los puestos vacantes. En estos momentos, se evaluó la necesidad de formar la Junta Superior de Gobierno (JSG) de la Universidad de La Habana, el 15 de julio de 1960.

En la primera reunión de la Junta se acordó notificar a los suspendidos de empleo y sueldo, disponiendo no sólo la reincorporación de antiguos profesores que hubieran mantenido una actitud consecuente, sino además, se hizo un llamado masivo a profesionales para trabajar en calidad de docentes, sin que por ello tuvieran que abandonar su labor en otros organismos, lo que posibilitó un amplio intercambio de ideas respecto a la formación de los nuevos arquitectos e ingenieros.

La JSG decidió, asimismo, la disolución de la Comisión Mixta creando en su lugar la Comisión nter.-universitaria con la participación del Gobierno Revolucionario, dos profesores y dos estudiantes por cada Universidad. Posteriormente fue creado el Consejo Superior de Universidades mediante la ley No. 916 del 31 de diciembre de 1960, conformado por cuatro representantes del gobierno e igual cantidad de las tres Altas Casas de Estudios.

Corrían días de efervescencia, de respuestas inmediatas y de ese modo, frente a las circunstancias abocadas por el éxodo del país de personal calificado, perteneciente a la clase acomodada, no se produce el cierre de las facultades, muy por el contrario nace el Movimiento de Alumnos-Ayudantes (cantera de los futuros profesores) que garantizaría la buena marcha de los primeros cursos.


El 18 de noviembre de 1961 se funda la Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana, y el 10 de enero de 1962 es ratificada oficialmente por la Ley de Reforma Universitaria, integrándose nuevamente, en una sola, las Facultades de Ingeniería y Arquitectura.

Cambios en los programas y nuevas carreras

La Facultad de Tecnología quedó integrada por seis Escuelas: Ingeniería Civil, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Química y Arquitectura. Sus estudios, hasta ese momento con programas más o menos similares, se hacían cada vez más obsoletos, por lo que comenzaron a revolucionarse con cambios radicales, requeridos para dar respuestas a las necesidades económicas y sociales del país, a la altura de su tiempo.

En 1961, Ingeniería Química Azucarera, que se había iniciado en 1937 dentro de Agronomía pasa a la Facultad de Ingeniería, llamándose a partir de este momento, Ingeniería Química. En el transcurso de este año surge Ingeniería Industrial y en 1962, Mecánica.

Después aparecerían: Ingeniería de Minas, Ingeniería Geofísica, Ingeniería Hidráulica, Ingeniería Agroindustrial Azucarera y las carreras de nivel técnico medio: Hidrotécnico y Topógrafo.

En 1964, se determina que la carrera en Minas se curse únicamente en la Universidad de Oriente. La de Ingeniería Geofísica comenzó a impartirse en la Escuela del mismo nombre, perteneciente a la Facultad de Ingeniería Civil hasta 1967, que se convierte en Departamento, para en el período 1970–1976 reorganizarse nuevamente como Escuela. En la actualidad es un Departamento de la Facultad de Ingeniería Civil.

La Ingeniería Hidráulica se creó en 1968 a partir de la especialidad del mismo nombre de la carrera de Ingeniería Civil. Las de Hidrotécnico y Topógrafo, con tres años de duración cada una, fueron creadas en 1962 adscriptas a la Escuela de Ingeniería Civil y estuvieron vigentes hasta 1969 y 1966, respectivamente.

La Ciudad Universitaria José Antonio Echevrría, un sueño hecho realidad.

En septiembre de 1960, el Comandante en Jefe Fidel Castro anunciaba el propósito de construir una ciudad universitaria; nombrarla José Antonio Echevrría fue una idea que surgió prácticamente al unísono de todos los que comenzaron a colaborar de una forma u otra en ella.

Existían tres posibles lugares para su realización, y por consenso fue escogido el aledaño al Central Toledo, hoy Manuel Martínez Prieto, en el actual municipio de Marianao. El terreno debía comprarse y para ello el Estado daría parte del presupuesto. Los profesores y estudiantes tenían en sus manos la realización técnica y dirección de los planos, proyectos y obra en general, además del suministro de la fuerza de trabajo y la recaudación de fondos para completar el dinero de inversión.

El 13 de marzo de 1961, en conmemoración del cuarto aniversario del asalto al Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj, se inauguraron oficialmente las obras constructivas, en un acto presidido por el arquitecto Osmani Cienfuegos, Ministro de Obras Públicas, y en el que participaron varios dirigentes de la FEU, del gobierno y numerosos profesores y estudiantes de la enseñanza superior.

En el año de 1962 los trabajos constructivos habían adelantado considerablemente pero seguía la apremiante necesidad de capital para subvencionar la culminación del proyecto. Con este fin el ingeniero Altshuler preparó un informe de Petición de Asistencia Técnica al Fondo Especial de las Naciones Unidas, solicitud que tropezó con la oposición del representante de los Estados Unidos, pero como no habían razones fuertes para rechazarla, entonces buscaron el modo de obstaculizarla posponiendo siempre su tratamiento en las Asambleas de dicha Organización. La presión hecha por la sede diplomática cubana, hizo que en abril de 1965, se organizara una Misión compuesta por los señores Didier Manheimer, Ingeniero Consultor, Director de la Societé Internacionale de Formation, de Francia y Audun Ofjord, Director de Bergen Materials Test and Research Laboratory. La visita comprobó que el informe enviado se había cumplido, y que la Facultad era una realidad concreta, pues se había desarrollado el personal docente, el alumnado y estaba construida en gran parte la instalación. El proyecto fue aprobado en octubre de ese mismo año, concediendo la cifra de $ 2 007 600,00 USD.


 

Finalmente el 2 de diciembre de 1964, el Comandante en Jefe Fidel Castro inaugura en esta Capital, la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría, (CUJAE), ocupando sus instalaciones la Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana y los cursos de nivelación, destinados a capacitar debidamente a los graduados de bachillerato, que aspiraban a estudiar carreras de ingenierías.

Cambios estructurales. Creación del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría

El 29 de julio de 1976, se funda el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, por decisión del recién creado Ministerio de Educación Superior (MES), que promovió de inmediato una red nacional de Centros de Educación Superior (CES), como consecuencia del crecimiento de matrícula en las pocas universidades existentes y por justificada necesidad de perfeccionamiento del Sistema Nacional a ese nivel.

Es así que la Facultad de Tecnología se separa definitivamente de la Universidad de La Habana, convirtiéndose en Instituto Superior Politécnico, quedando definido por Ley como el Centro encargado de la formación de especialistas en el campo de las ciencias técnicas y se le confirió la responsabilidad de ser rector de la enseñanza de la arquitectura y de todas las ingenierías, excepto las relacionadas con la minería que se trasfirieron al Instituto Superior Minero-metalúrgico de Moa. Con estructura independiente esta Universidad comienza sus actividades docentes en el curso académico 1976-77 y con ella también abriría una nueva facultad, la Azucarera, cuyos antecedentes están imbricados en la Filial creada en 1972 en el Central "Camilo Cienfuegos".

Planes de Estudio

Los planes de estudio han tenido variaciones desde el mismo comienzo de la Revolución con la Reforma Universitaria. Estos planes han sido denominados en el proceso con las letras consecutivas (A, B C, y D), que identifican objetivos y el diseño de cada carrera.

Un análisis realizado a partir de 1985 arrojaba a la luz la necesidad de perfeccionar el modelo de formación de los planes A y B, con vistas a obtener una mayor integralidad en el estudiante, buscar una mejor vinculación con la práctica, evitar la saturación en determinadas especialidades y lograr idoneidad en la ubicación laboral de los egresados.

Sobre la base de estas metas, se elaboró el Plan C, en el curso 1990-91, determinándose reducir el número de disciplinas, lo cual permite, desde entonces, dar una mayor organicidad y carácter sistémico. Con ello, se ha comprobado el trabajo independiente del estudiante con la consiguiente reducción del tiempo de permanencia en las aulas, mientras aumentan las horas que el futuro profesional tiene para estar en contacto directo con los centros laborales.

Otras de las ventajas de este Plan es el desarrollo de la computación como herramienta de trabajo, en respuesta certera al programa de informatización pluralista que el país viene llevando a cabo, y que incluye el uso de sistemas operativos, así como bases de datos en lenguaje de programación, como recurso válido para prevenir el abismo digital entre países pobres y ricos. También aporta un mayor volumen de bibliografía universal y el dominio de al menos un idioma extranjero.

Como resultado de su implantación en el Instituto, de las 30 especialidades existentes quedaron sólo 11: Arquitectura, Ingeniería Civil, Ingeniería Hidráulica, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería en Automática, Ingeniería en Telecomunicaciones y Electrónica, Ingeniería Industrial, Ingeniería en Informática, Ingeniería Mecánica, Ingeniería en Metalurgia e Ingeniería Química. Los primeros graduados de este plan egresaron en el curso 2001-2002.

Como el perfeccionamiento se concibe como un proceso continuo y flexible, ya para el 2003 se plantea la necesidad de elaborar una cuarta generación denominada Planes D, acordes a la caracterización actual de nuestro entorno laboral, que incorpora ahora nuevos elementos, como por ejemplo: muestra a los servicios como fuente fundamental de empleo; incorpora el perfeccionamiento empresarial; hay reclamos de nuevas carreras y mayores exigencias competitivas que obligan a trabajar con los cambios internacionales en la equivalencia y convalidación, total o parcial, de los estudios universitarios.

La Cujae asume de inmediato este reto y se encuentra enfrascada en este perfeccionamiento que ya abarca a la mayoría de las carreras. Los planes de Estudio D en primer lugar siguen mostrando nuestro modelo de Universidad científica, tecnológica y humanista, dirigida a preservar, desarrollar y promover la cultura de la humanidad. En el curso 2005-2006 comienza a estudiarse en este Instituto Superior Politécnico la carrera de Ingeniería Biomédica.

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