CUJAE, AMOR EN TIEMPOS DE COVID-19

Entrevista 3: Sergio Díaz García. “Son momentos que requieren de mi ayuda”

3 de noviembre de 2021 Por: Tatiana Martínez Hernández

En breve, Sergio obtendrá su diploma de ingeniero informático. En medio del proceso que muchos han “padecido” en la elaboración de sus tesis, en el último año de la carrera, este joven estudiante de Ingeniería Informática, no dudó en incorporarse a las tareas más apremiantes durante la pandemia de la COVID-19 en Cuba.

“Son momentos que requieren de la ayuda de todos”, respondía el también secretario ideológico de la FEU en la Universidad Tecnológica de La Habana “José A. Echeverría”, CUJAE, a todas las personas que le preguntaban “¿qué estás haciendo aquí, eres trabajador, te pagan por esto?”.

Sergio es uno de los muchos estudiantes voluntarios que se incorporaron desde el inicio de la pandemia, a ayudar en las tareas de impacto y se convirtieron en piezas claves en los procesos más importantes donde se necesitaba, efectivamente, la ayuda de todos.

“Yo he tenido la oportunidad y el deseo (las dos cosas) de participar en todas las tareas que se han convocado. De todas he aprendido mucho y crecido como ser humano y futuro profesional”, asegura.

Comenzó en los Sistemas de Atención a la Familia (SAF) llevándole los alimentos a los ancianos que vivían solos y debían quedarse en casa, protegidos, para evitar el contagio del virus. El intercambio con esas personas fue enriquecedor, ellos lo recibían con una sonrisa como se espera a un familiar cercano.

“Muchos nos contaron historias de cuando eran jóvenes; como la Campaña de Alfabetización, la lucha contra bandidos en el Escambray (al centro de Cuba), todas ellas nos hicieron madurar como personas”, reconoce Sergio.

Desde su Facultad de Ingeniería Informática se desarrolló una aplicación (cola.cu), la cual es utilizada en todas las tiendas de la ciudad de La Habana, con el propósito de garantizar una mejor distribución de los pocos recursos de que dispone el país y evitar que personas aprovechadas pudieran lucrar con las carencias del pueblo, situación que se ha visto incrementada debido al recrudecimiento del bloqueo estadounidense, en medio de la crisis sanitaria de los últimos tiempos.

En esta misión fue el coordinador del municipio Diez de Octubre. Allí le tocó un papel de empuje, de llevarlo, lograrlo implementar y desarrollarlo. Su satisfacción más grande, reconoce, era poder identificar y garantizar que más personas alcanzaran los productos.

Influencia de tus estudios como ingeniero informático

Asegura que sus estudios de informático constituyeron un gran aporte para emprender estas labores, …”porque en nuestra carrera no solo aprendemos a desarrollar software, también identificamos procesos e informatizamos esos procesos, que es lo que se conoce como informatización de la sociedad.

Fue muy bueno poder contar con esa experiencia, tanto para aplicarla en nuestra carrera, como el conocimiento de nuestra carrera aplicarlo allí”, asegura.

Cada una de las tareas en que participó merece una entrevista aparte, es difícil sintetizar en breves líneas todo el caudal de experiencias y la gigantesca obra noble, desinteresada y humanista que han desplegado estos estudiantes a lo largo y ancho de nuestra bella Isla.

Mesa Coordinadora Provincial de ingresos por COVID-19

Sergio también fue parte del equipo de estudiantes de la Cujae que apoyaron a la Dirección Provincial de Salud a partir de enero de 2021, en el momento del alza de los casos en la ciudad. “Cuando empezamos, rondaban los 200 y a inicios de febrero, sobre los 300 pacientes y ya nos sentíamos tensos. En la primera etapa hubo un pico, entonces el más alto, de unos 700 casos, luego de estar en una meseta de alrededor de 400-500, ese día subieron a 200 ingresos más, y añádele los contactos y sospechosos que generaron esos 700 casos. Todo un reto para las capacidades de camas en los centros de salud de la capital”.

“Fue realmente un día bastante tenso, que conllevó mucha paciencia, confianza y amplia comunicación, con los municipios y los hospitales para el tema de la gestión de las camas, si algo recordaré de esta etapa es la comunicación, el conocimiento adquirido y la familia que logramos crear entre todos”, confiesa el joven.

Al acercarse el período vacacional se logró comenzar a reducir el número de contagios en la ciudad, algo que se previó por el avance en el proceso de vacunación, y fueron momentos de más tranquilidad.

Trabajo en Centros de Aislamiento

Este joven cujaeño colaboró en las instalaciones que funcionaron en la Universidad, en una etapa para recibir contactos de casos positivos y en la otra, atendiendo a pacientes enfermos del virus. Había que cambiar estilos y modos de vida, reforzar las medidas higiénico-sanitarias para evitar el contagio entre los que prestaban su ayuda.

“Hicimos una gran familia con el equipo médico, con todos los muchachos de la Cujae que estuvimos. Igual fue una experiencia enriquecedora, porque al final la población te lo agradece”, recalca el voluntario.

¿Contagiados de COVID entre ustedes?

“No por causas de trasmisión en los centros donde estuvimos. Si hubo algunos casos positivos dentro del secretariado de la FEU y la UJC, pero no fue producto de la participación en estas actividades, fue intradomiciliario, o por otras causas”, explica.

Sin embargo, “siempre está latente el peligro del contagio porque al trabajar con la población tú no sabes quién pueda estar positivo o no, ahora son muy pocos los asintomáticos, pero en aquel momento, al inicio, eran muchos más”.

¿Dónde te sentiste más útil, más identificado con la tarea, cuál fue la que más te emocionó… impactó?

Sergio respira profundo, y confiesa que en todas se sintió útil. Pero, sin lugar a dudas, hay dos que lo marcaron más profundamente: “la Sala Situacional (Mesa Coordinadora de ingresos), por lo sensible que era y el trabajo con “Soberana”, creo que fueron las tareas más impactantes”.

Este joven, al igual que sus colegas, nunca pensó que pudieran realizar tareas de este tipo. “Nunca imaginé, en los cinco años que llevo estudiando, que nos iba a tocar trabajar en labores de tanta responsabilidad y humanismo”.

¿Qué significó trabajar con las vacunas, cuestión que ha cambiado el panorama epidemiológico del país?

“Fue bastante complejo y a la vez, satisfactorio, porque nos permitió aprender muchísimo”, dice orgulloso el designado coordinador del municipio Diez de Octubre para los ensayos clínicos de la vacuna cubana “Soberana 02”.

“Si en el Puesto de Mando aprendimos mucho de medicina, con "Soberana" aprendimos mucho de ciencia”.

A Sergio le tocaba coordinar el municipio que más sitios clínicos tenía y el de más personas a vacunar en la capital. El contacto con la población fue muy útil e importante.

“Las personas llegaban con una cara de felicidad ¡al fin me voy a vacunar!, decían, sabiendo que había una posibilidad de que fuera placebo, pero seguros de que era igual de importante el placebo, como recibir la vacuna. Realmente fueron días muy bonitos y de mucho aprendizaje”.

Los científicos del “Instituto Finlay de Vacunas”, desarrolladores de las “Soberanas”, recorrían todos los vacunatorios de la capital y, al menos una vez a la semana, sostenían encuentros con el equipo en los municipios.

“En esos contactos, aprendimos sobre ciencia, cómo llevar un proyecto de investigación, cómo se desarrolló ‘Soberana 02’, las plataformas biotecnológicas que usaba, y eso nos permitió aprender y aclarar las dudas de la población”, explica Sergio.

Reuniones con el Presidente

Sergio tuvo la oportunidad de participar en varios encuentros del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez con estudiantes y profesores de la Cujae,…intercambios verdaderamente emocionantes y de amplio aprendizaje.

Lo que más impactó al joven fue verlo llegar a escuchar cada una de las múltiples intervenciones, que, además de contar experiencias positivas, señalaban, sin ambages, las deficiencias, las limitaciones y los errores que vieron en cada una de las tareas en donde participaron los cujaeños.

“Todo lo que traía el Presidente, era un papel en donde anotaba todos los planteamientos y, sobre todo, las propuestas de soluciones que se recomendaban. Ël todo lo anotó en silencio, con una atención total, sin dar justificaciones”, añade Sergio.

Recuerda que un profesor joven de la Facultad de Civil, que participó en la rotación en la Covadonga (Hospital Clínico Quirúrgico Docente Salvador Allende) narró las deficiencias, tanto organizativas como de déficit de mantenimiento allí. A partir de entonces surgió un proyecto propio de la Cujae, que se llama Ingeniería de Hospitales, en el cual están involucrados estudiantes de todas las carreras, y sobre el cual, les estaremos dando información en próximas entrevistas.

¿Qué huellas te ha dejado este accionar a tu condición de estudiante universitario y como ser humano?

“Muchas huellas porque, aunque viva en una comunidad y forme parte de una sociedad, integrar el devenir universitario, es como estar en tu burbuja universitaria y a veces desconoces situaciones que ocurren a tu alrededor porque estás todo el tiempo en la Universidad y en cuestiones referentes a esta (recreativos, docentes investigativos)”, explica el joven.

“La COVID nos obligó a salir de esa burbuja universitaria y adentrarnos más en los problemas de las comunidades”, afirma.

Realmente el trabajo con el barrio y desde el barrio les permitió a todos los participantes conocer más el funcionamiento del Sistema Político Cubano, y los protagonistas del proceso.

“Yo no conocía a ninguna de las autoridades de mi municipio, más allá de mi delegado o el presidente del Consejo Popular, desempeñar esta tarea me permitió conocer al presidente del Gobierno, a otros delegados, saber cómo es la estructura del Gobierno Municipal, cómo se trabaja en la direcciones municipales y provinciales de Salud, es decir, nos facilitó adquirir un grupo de conocimientos y de experiencias esenciales que antes no teníamos”.

El interactuar con la población, conocer historias de vida, contribuyó a convertirnos en mejores personas, “que te hacen más humano, más humilde, más sencillo”.

¿Qué se siente al ser parte de la historia cubana de estos tiempos?

“Se siente satisfacción, orgullo, creo que esas palabras resumen todo el sacrificio desplegado, tanto de los estudiantes de la Cujae, como de los demás universitarios. Satisfacción del deber cumplido porque, al final era un momento que Cuba lo necesitaba, los once millones de cubanos que habitan la Isla necesitaban ese aporte, y lo hicimos.

¿Lo volverías a hacer?

“Sí, Sí, sin lugar a dudas, ¡todas y cada una de las tareas en que he participado las volvería a hacer!

Si algo caracteriza a Sergio es consustancial a su nombre, al obviar la letra g. Su seriedad y responsabilidad son cualidades que muestra este futuro ingeniero informático. Pero la más importante, lo insustituible, es la disposición constante a aportar lo mejor de sí al bien colectivo. Así es este cujaeño, que con su ejemplo trasmite una enorme confianza en el futuro.


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