SERIE: CUJAE, AMOR EN TIEMPOS DE COVID-19

Entrevista 4: Rainer Sarmientos Matos. La juventud cubana, imprescindible en combate a la COVID-19

10 de noviembre de 2021 Por: Tatiana Martínez Hernández

La pandemia COVID-19, ha sido demoledora en todo sentido, a su vez significa una enseñanza para cada ser humano, tanto para los que la padecieron o estuvieron cerca de familiares y conocidos (sobrevivientes o no), como para los que desde diversos puestos ayudaron a combatirla. Para Rainer Sarmientos Matos, estudiante de 3er año de ingeniería Civil, la COVID llegó para despertar a las masas dormidas, evidenciar ineficiencias, definir posiciones, cambiar la mentalidad; exceptuando el dolor por la pérdida de muchas familias cubanas, el saldo final ha sido de aprendizaje en todo sentido.

Y es que la experiencia que acumularon los jóvenes, en las esferas de trabajo donde les tocó participar como voluntarios ante el llamado de la Patria, es indescriptible. No basta una entrevista o miles de elogios para reconocer su inmensa obra, que en su mayoría no valoran lo suficiente, porque “no han hecho más que cumplir con el deber de ayudar”.

Desde su cargo como secretario de Cultura de la FEU en la Cujae supo de casi todas las tareas en las que se involucró y reconoce que se debe, en parte, al buen trabajo de divulgación de la FEU y la UJC en la universidad. “Si desafortunadamente no hicieran una buena convocatoria, no me diese por enterado ni reconociera la verdadera importancia de participar”.

Estos estudiantes, veían como normal la participación en las campañas de donaciones de sangre o en trabajos productivos en la agricultura o en cualquier otro sector, porque esas tareas son de las habituales que convoca su organización de masas y que, en este tiempo de pandemia, también fueron necesarias.

Tareas difíciles, sobre todo en un inicio, fueron la asistencia al Sistema de Atención Primaria de Salud y las Brigadas Juveniles de Trabajo Social (Bjts), ambas demandaban bastante tiempo, paciencia y mucha disposición de ayudar, pues estaban idealizadas, pero faltaba implementarlas, reconoce Rainer.

Otras, sin embargo, resultaron ser en extremo complicadas, “hasta temerarias”, como la incorporación a los Centros de Aislamiento, enfatiza el joven. Esa misión, que con el tiempo se les volvió cotidiana, les resultó impactante, en tanto novedosa para ellos, estudiantes de carreras técnicas sin experiencia en salas y terapias de hospitales, conviviendo entre la vida y la muerte.

“Esa primera rotación en la Covadonga fue brutal. Ubiquémonos, abril del 2020, tercera rotación para los médicos y primera para los jóvenes universitarios en todo el país, los conocimientos sobre la pandemia aún eran escasos, el temor en nuestros familiares era latente…”, precisa Rainer.

Alrededor de 20 cujaeños fueron los primeros valientes en incorporarse a lo que hiciera falta en el Hospital Clínico Quirúrgico “Salvador Allende” (La Covadonga). Jornadas intensas les aguardaron para vivir y sentir la fragilidad de la vida y aprender de cada historia de pacientes, de los médicos y personal de la Salud, y de una enfermedad que había movilizado tantas voluntades entre los más jóvenes cubanos.

Admite que “tuvimos que enfrentarnos a muchas adversidades… sin embargo, contra todo pronóstico, salió bien al final”, se refiere a que ninguno de ellos contrajo el virus, ni en la primera ni en la segunda rotación en que participó.

Los momentos de real peligro fueron, sin dudas, en el Centro de Aislamiento del Hospital Pediátrico Docente San Miguel del Padrón (La Balear). Transcurría la segunda rotación en la que permanecieron 15 días internos en una sala de positivos. “En ese viajé sí sentí que me iba a enfermar, demasiado contacto, demasiado riesgo, y en ocasiones, algunos descuidos. A pesar de ello, de forma inexplicable, tampoco nos enfermamos”.

Recuerda con tristeza la muerte de Juana, una paciente de “La Covadonga” que falleció víctima de un infarto en un baño de esa institución, y a “otra señora que no recuerdo su nombre, ella siempre acudía a mí como su paño de lágrimas” y que estaba inconsolable por problemas con su hijo.

Conocer historias desgarradoras como esas y otras de un altruismo solo visto en las clases de historia, cuyos protagonistas son héroes lejanos para ellos, y ahora reconocer en médicos, enfermeras, científicos, … a los héroes cotidianos de estos tiempos, les agrandó el corazón y les deja huellas imborrables.

Lo que resulta difícil de explicar es: ¿en qué tiempo Reiner, al igual que muchos de sus contemporáneos, pudo realizar tantas actividades de gran impacto para la sociedad cubana en época de COVID-19? Sólo puede entenderse desde el amor que entregaron en cada tarea asumida, con la generosidad de valientes héroes de estos tiempos.

El futuro ingeniero civil trabajó en el Puesto de Mando Municipal del Sistema de Atención Primaria de Salud del Cotorro, en la Sala Situacional del Puesto de Mando Provincial de Salud (Mesa Coordinadora de ingresos COVID), en las Bjts en el Consejo Popular “Zamora – Coco Solo” del municipio Marianao, y en Playa, donde es el coordinador municipal.

Además, es miembro del Proyecto de Control Popular del Consejo Cubanacán, como parte del programa de transformación en los barrios, colaboró con la dirección municipal de Vivienda de Playa en el levantamiento del estado constructivo de casas y con Planificación Física para su legalización en la comunidad de Romerillo.

Donó sangre, participó en la confección de los módulos de alimentación provenientes de las donaciones internacionales y en varios trabajos productivos en el campo.

Entre los más relevantes estuvieron; el 26 de julio con la presencia del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, del Héroe de la República Gerardo Hernández y otros dirigentes del país, y en agosto de 2021 para celebrar el fin del Ensayo Clínico Fase III de la vacuna anti COVID-19, Soberana 02.

Acerca de su experiencia en los intercambios con el primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, comenta que estuvo en tres intercambios cercanos; (en la UCI, CUJAE y en una finca de La Lisa, el 26 de Julio). “Es genial lo que está haciendo” Diaz-Canel, dice al referirse a los encuentros sistemáticos con los jóvenes, estudiantes y representantes de todos los sectores de la sociedad cubana.

Quienes han tenido la oportunidad de participar en esos encuentros reconocen esencial el diálogo, el intercambio, el escuchar atentamente a todos los planteamientos. Para Rainer lo ideal es que se prolongue en el tiempo, y que se convoquen a otros funcionarios como el ministro de nuestro sector.

El papel de la Cujae fue “pieza clave” en muchas de las tareas en que participaron, opina el estudiante. “Transformamos su sistema de gestión y operaciones, dándoles cierta holgura para concentrarse en otras cosas”. Las Bjts causa buen impacto en las comunidades, en las cuales se evidencian ciertos cambios perceptibles y “eso nos reconforta”.

El joven añade que en todos los sitios donde estuvo se vivía un ambiente de excelentes relaciones con el colectivo, tanto entre los estudiantes de la Cujae, como con los de otras universidades de la capital. Además, con los trabajadores del sector de la Salud y de otras entidades, donde ganó nuevas amistades.

“…incluso conocimos a Kcho, (Alexis Leyva, artista plástico), un personaje admirado en su localidad, ejemplo de lo que representa un verdadero líder comunitario”.

En los casi dos años de pandemia, la vida de Rainer osciló alrededor de esas tareas, así que, por cada una, “tengo recuerdos que guardo con mucho cariño”.

Por si fuera poco, desde la carrera que estudia, fundó hace muy poco, la Asociación Latinoamericana de Estudiantes de Ingeniería Civil, de la cual es su presidente.

El también Coordinador General del Proyecto Educando por Amor, (estudiantes que imparten clases en la educación precedente), dice con cierto orgullo que el papel de la juventud en tiempos de COVID-19 ha sido “en una palabra, imprescindible”. Y se despide con “seguimos en combate”.

Con jóvenes como Rainer las batallas tienen garantizadas la victoria.


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