Decir y/o hacer

17 de agosto de 2021

Por Miguel Alfonso Sandelis

El sábado estuve en el proyecto de Kacho en el Romerillo, porque un grupo de estudiantes y profesores de la CUJAE, con participación también de la UH, vamos a iniciar una experiencia de control popular en el consejo popular donde él radica. Nos habló de su proyecto, cómo se inició, todo lo que han hecho allí, cómo se fueron transformando conductas, aspiraciones, sin tocar la identidad del barrio sino reforzándola, del trabajo de la brigada Martha Machado en desastres naturales en cualquier lugar de nuestra geografía, del trabajo de tres meses en Haití, de su amistad con Fidel. Le pregunté su opinión sobre artistas que se han pronunciado en estos tiempos, por la UNEAC. Nos mostró su museo, el vacunatorio que allí tienen, las aceras reparadas, los parques construidos donde había basureros.

Cuando uno analiza todo eso, se pregunta, ¿qué hace por su país tanta gente que ha hablado en estos días?, ¿qué hacen más allá de su obra, que puede ser bien para el país, pero también retribuye a lo personal? ¿Cómo saberle las esencias a quienes hablan de democracia, libertad de expresión y derechos humanos? ¿Qué hacen fuera de las luces, de la prensa, de la imagen, de lo que da espacio para que se enteren, de lo que da renombre, de las donaciones de bolsillo, pero no de sudor? ¿Qué hacen del ejemplo personal, del sacrificio? ¿Quiénes de verdad quieren echar su suerte con los pobres de la tierra? La esencia de los que escriben no se descubre solo desentrañando las elípticas intenciones de un texto, sino develando su obra de la vida. Hay que desenmascarar lo oculto en los textos, pero también hay que desenmascarar la doble moral, la hipocresía de vivir para uno, hablando como por los demás.

Mucho me he preguntado por qué no darles voz a esos TAMBIÉN intelectuales que ponen su intelecto en la ciencia, en la medicina, en un aula, sin luces, ni blogs, ni grandes réplicas en muros de Facebook. Y el intelecto va mucho más allá; llega hasta la fábrica y el surco. Esa libertad de expresión debe ser conquistada, porque el país que queremos no puede salir solo imaginado por quienes han logrado el atributo público de lo intelectual.


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