CUJAE, AMOR EN TIEMPOS DE COVID-19

Entrevista 2: Ginet María Guerrero Porras. ¡Yo soy parte de eso!

26 de octubre de 2021 Por: Tatiana Martínez Hernández

Al conocer a Ginet no tienes más que profesarle cariño, así no más, y es su voz, que de vez en cuando recuerda su etapa de la infancia, su estatura, su sencillez, su solidaridad.

Los cinco años de su carrera de Arquitectura en la Universidad Tecnológica de La Habana “José Antonio Echeverría” (CUJAE) han estado relacionadas con el trabajo en las organizaciones juveniles FEU y UJC. Durante el último año fue la vicepresidenta de la FEU en la Cujae.

Ya en la etapa final de su formación como arquitecta (5to año) la estudiante se ha incorporado a todas las tareas de impacto social que ha demandado la pandemia de COVID-19 en Cuba.

Ginet recibiendo distinción ¨JÓVENES POR LA VIDA¨ junto a otros compañeros de trabajo.

“En la pandemia he participado, prácticamente en todas las tareas de impacto, pero sin dudas, el Puesto de Mando (Mesa Coordinadora Provincial de ingresos por COVID-19) es una que marca muchísimo, porque el hecho de trasladar a los pacientes implica que tienes que ser capaz de saber, por las características, del paciente en qué lugar se debe ubicar y eso implica la vida del paciente”.

Ginet junto a miembros y compañeros de trabajo recibiendo reconocimiento por la labor desempeñada en la Mesa Coordinadora Provincial de ingresos por COVID-19

La Mesa Coordinadora de la dirección provincial de Salud Pública de La Habana se constituyó por estudiantes de la Cujae y directivos del sector de la Salud en la capital, para organizar la cada vez más demandante necesidad de ingresos de casos positivos, sospechosos, así como vulnerables, durante el mayor pico epidémico en la ciudad.

Conversar con los estudiantes que participaron de esta actividad llena de orgullo y sana nostalgia por los tiempos de juventud en que, como ahora, en muchos casos, no se espera la convocatoria, sino es espontáneamente revolucionaria.

Fue tarea ardua y compleja. Ellos decidían el ingreso, con la ayuda de los médicos que los apoyaron con la terminología y demás saberes de salud pública que no conocían.

“Sin dudas, pasamos días muy tensos, las madrugadas, sobre todo, cuando al principio, los hospitales no querían aceptar determinados pacientes, supuestamente porque no tenían capacidad, pero poco a poco, nos fuimos acostumbrando y nos íbamos conociendo entre todos, incluso con las personas del hospital que nos decían doctores, cuando no lo éramos”.

En el transcurso de las misiones pasaron días festivos, en el caso de Ginet celebró el Día del Amor, entregando amor del bueno, del incondicional. “Estuve de guardia, sin embargo, supimos organizarnos para estar, al menos, 10 minutos de receso de recordatorio”. (y sonríe).

¨Sin dudas, una experiencia super positiva, una experiencia totalmente de crecimiento¨.

Ginet como voluntaria en el Sistema de Atención a la Familia

Y luego habla de ayudar como motivación del corazón desde su condición de voluntaria: “Desde el principio me motivó el hecho de poder ayudar, nosotros somos jóvenes y la juventud con su nueva forma de pensamiento, sin dudas, es capaz de cambiar todo lo que deba ser cambiado y en estos momentos donde muchas personas mayores no podían estar en la calle nosotros teníamos que ser capaces de dar esa fuerza y de apoyar en los frentes donde era necesario”.

En esta misión todos éramos estudiantes, continúa la casi arquitecta, poco a poco se fueron incorporando más, evidentemente al principio, por el desconocimiento de la tarea, muchas personas no se vinculaban porque estábamos dando clases también virtual, entonces no sabían cómo iban a organizar su tiempo, asegura.

Los proyectos de estudiantes y profesores de la Cujae han estado presentes en muchas de las soluciones a los disímiles problemas, no sólo de la COVID-19 y aunque los profesores nos han estado acompañando, dice la joven, la principal fuerza de trabajo, son los estudiantes. Sin dudas era un reto poder articular el estudio con el trabajo.

SOBERANA “Yo soy parte de eso”

Ginet junto a demas compañeros recibiendo reconocimiento por su participacion en los ensayos clinicos de las vacunas cubanas

Uno de los recuerdos más gratos de Ginet es haber participado, junto al equipo de trabajo del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), en los ensayos clínicos de las Soberanas vacunas cubanas. No puede esconder su mirada de sano orgullo y agradecimiento a los científicos que hicieron posible tamaña obra humana.

¨Yo fui la coordinadora municipal del Cerro, teníamos 4 puntos de vacunación donde debíamos ser capaces de digitalizar todos los datos en el momento, tener un control detallado de todos los nombres con el bulbo que le pertenecía, ¡!!Ahhh porque eso era crucial!¨ Nos relata Ginet.

Con satisfacción nos cuenta de sus relaciones con los científicos del IFV, en especial, con Yuri Valdés Balbína y Dagmar García Rivera. ¨Me llevo muchas amistades, con los profesionales trabajábamos codo a codo y luego que el Cerro estaba un poco más acomodado, paso a trabajar directamente en el apoyo a Yuri y Dagmar, con todo lo que tenía que ver con el rastreo de los pacientes que daban positivo y que ingresaban en la UCI¨.

Ginet se encargaba de ir a la UCI a buscar todas las historias clínicas de esos pacientes para ver si verdaderamente tenían todas las dosis de Soberana y después hacerles el seguimiento para calcular la eficacia de la vacuna.

Fue increíble trabajar con todos esos profesionales científicos, héroes, asevera la voluntaria. ¨Te tratan con una naturalidad como si tú fueras un colega, ningún tipo de diferencia, fue espectacular yo me sentía una trabajadora más del Finlay, cuando ni siquiera tengo nada que ver con la rama de las ciencias biológicas o médicas, pero me sentí como una más, de hecho, soy la niña linda de ellos¨, sonríe con cierta timidez.

Muchas son las relaciones de trabajo que se quedarán para siempre, “actualmente seguimos hablando. Sin dudas, una tarea super importante y lo más bonito de todo es ver cómo el país avanza y tú puedes decir que formas parte de eso”.

¿Qué aprendiste?

“Primero, la disciplina, la constancia, el tratar de no rendirte porque de ti dependen muchas personas y aunque tú pienses que lo que estás haciendo no va aportar, aquí no se puede pensar eso!, ¡todo lo que uno haga cuenta!”.

Asegura de que el sólo hecho de ir a la UCI a buscar las historias clínicas para luego llevarla a una base de datos, ella se preguntaba ¿qué me puede aportar esto? Pero esos datos eran los que alertaban a los científicos para saber quiénes eran los pacientes que habían sido vacunados con Soberana y habían dado positivos.

“Gracias al estudio que ellos les hacían a esas personas se puede calcular la eficacia de la vacuna. Increíble yo decía “Yo estoy detrás de eso” Es espectacular”. Reconoce satisfecha la estudiante.

¿Apoyo de la familia?

“Mi familia incondicional, yo llegaba super tarde y me levantaba super temprano, pero siempre me apoyaron y apoyan. Ellos muy orgullosos de mí, orgullosos de la persona que soy, siempre me dicen que, si yo me siento bien ayudando a los demás, entonces eso es lo que tengo que hacer”.

¿Vínculos con la carrera como arquitecta?

“Me acuerdo cuando estábamos preparando los puntos de vacunación, el flujo de los puntos de vacunación estaba un poco engorroso, y yo me senté, les expliqué a ellos, les hice un croquis. El hecho de organizar el espacio en los vacunatorios, yo creo que me sirvió el ser arquitecta, para poder ayudarles en cuanto a la comodidad y el flujo del espacio para que los pacientes puedan pasar por todas las áreas en el orden que verdaderamente llevan, sin que se interrumpa uno con el otro”.

Por su condición de joven, dirigente de la FEU, estuvo como fundadora en todas las tareas, incluyendo la Zona Roja en el Hospital Clínico Quirúrgico Docente Salvador Allende (la Covadonga). Ella relata que… “justamente en el período en que tuvimos el primer día con 0 casos, sinceramente ese día yo pensé que era ya el final y me dije… ¡qué bien, no vamos a tener más pacientes, pero luego volvieron a caer pacientes, Sin dudas, fue una alegría ver a los médicos pensar “Ya estamos saliendo de esto”.

También estuvo en el Sistema de Atención a la Familia (SAF), de coordinadora del municipio Cerro, en las donaciones de sangre, en fin, en “todas las tareas de impacto que llevamos haciendo desde el inicio de la pandemia”.

¿Lo volverías a hacer?

¡Si, Sí, no me arrepiento de nada!!

¿Satisfecha?

¡¡Sí, Súper satisfecha!! Si mañana me dicen que tenemos que hacer otra tarea o volver a hacer lo mismo, lo hago sin pensármelo dos veces.


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