Jóvenes martianos en Boyeros


12 febrero 2021

Lunes, 8 de febrero del 2021 Por Miguel Alfonso Sandelis


A pesar de su tono de niña en la voz, los médicos del puesto de mando de la Dirección Municipal de Salud de Boyeros le dicen a Marla “La Jefa”. Esta estudiante de primer año de ingeniería Industrial, desde que comenzó la tarea, dirige el equipo de estudiantes que allí trabaja.

Me cuenta Marla que el horario de trabajo es de ocho de la mañana a diez de la noche, habiendo en cada turno un solo estudiante. Karla, también de Industrial, Abel de Eléctrica y Sheila de Química, conforman el equipo. A ellos se sumará Laura, de Química. Nacheli y Kindelán, del Instituto de Relaciones Internacionales (ISRI), estuvieron trabajando con ellos, pero recién recibieron la misión de incorporarse al centro de aislamiento de la UCI.

Pero ellos no son los únicos estudiantes vinculados al enfrentamiento a la COVID en Boyeros. En cada uno de los siete policlínicos del municipio y en la Dirección Municipal de Higiene hay estudiantes trabajando en tareas como la organización y el aviso en sus casas a los PCR negativos. Incluso, hay dos profesores.

Hoy lunes Marla vuelve a la “carga”. Su turno anterior fue el viernes y sobre él me dice, con cierto orgullo: “Terminamos con cero pendientes”, es decir, al concluir la jornada, todos los casos fueron ubicados, ya sea en un hospital o en un centro de aislamiento, según su clasificación. Esa es la mejor recompensa para esta joven, tras 14 horas de recibir casos de las áreas de salud, informar a provincia, y finalmente recibir la ubicación de cada uno. Ella confiesa que es bastante insistente. Por sus palabras, sospecho que, en su afán de que le dieran la ubicación a cada caso, sacó de paso a Alejandro, el eléctrico que estuvo de guardia en el puesto de mando provincial.

Marla me sigue contando sobre el viernes: “Recibimos 19 casos confirmados de bajo riesgo, 5 sospechosos de alto riesgo y 45 sospechosos de bajo riesgo”, y en su voz se denota cierto regocijo, del que ya conozco el por qué. Su trabajo está muy ligado al de los doctores del puesto de mando. Los médicos registran la información en la computadora, pero ella sigue también cada caso, anotándolos en unas hojas. La comunicación es muy buena entre médicos y estudiantes; ello facilita el trabajo.

Aunque el contagio aún es notable, este lunes La Habana amaneció con menos casos que en día anteriores. Tal vez Marla hoy esté menos cargada y pueda tener nuevamente el regocijo de ubicar a todos los casos. De todos modos, la carga de trabajo no le importa, y eso le dijo el viernes a Alejandro, cuando este reconoció el gran esfuerzo que están haciendo en el puesto de mando municipal. Y le dijo más, apelando a una frase que han asumido los de Boyeros: “No debemos preguntarnos de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber”. Manera digna de asumir la misión estos jóvenes martianos.


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